El cine documental, altas dosis de denuncia social y una clara apuesta por el cine a contracorriente fueron las notas predominantes de esta edición del Festival Internacional de Cine de Gijón.
José Luis Cienfuegos, director del certamen, asegura que este acontecimiento cinematográfico se mantiene fiel a su afán de "programar películas que traten al espectador con respeto y que establezcan un diálogo con el público, recogiendo nuevas miradas y tendencias".
Aunque el cine europeo volvió a ser predominante, se proyectaron películas de cuatro continentes, y la cinematografía independiente estadounidense ocupó de nuevo un lugar destacado, siendo la encargada de abrir el certamen con la esperada película "En la cuerda floja" de James Mangold, en la queJoaquin Phoenix da vida a Jonhy Cash; y de cerrarlo con "Todo está iluminado" de . Ambas fuera de competición.

"Ultranova" ópera prima del director belga Bouli Lanners, obtuvo el Premio Principado de Asturias al mejor largometraje pese al gélido recibimiento del público. La película refleja el tedio de la clase media a través de su protagonista, un aburrido agente inmobiliario que hace del conformismo su razón de ser.

Pero sin duda, la gran sorpresa del certamen fue la película canadiense "C.R.A.Z.Y." que se hizo con tres galardones, Mejor Director (Jean Marc Valléé), Mejor Guión y el Gil Parrondo a la Mejor Dirección Artística (Patrice Bricault-Vermette). Ambientada en las décadas de los 60,70 y 80 la película narra con humor y altas dosis de nostalgia, las alegrías y tristezas de una familia de los extrarradios a través de su protagonista, un joven que renunciará a su homosexualidad para no perder el amor de su padre.

El Premio Especial del Jurado recayó en dos documentales con un fuerte componente de denuncia social: "Workingman's Death", del director austríaco Michael Glawogger, y "Iron Island" de Mohammad Rasoolof (Irán). Una desgarradora denuncia de la explotación laboral y de la dura realidad iraní respectivamente.

Otra película con fuertes connotaciones sociales que conquistó al jurado y obtuvo dos premios a la Mejor Interpretación fue "Adam & Paul" del director irlandés Lenny Abrahamson. Mark O'Halloran y Tom Murphy interpretan en ella a dos toxicómanos desbordados por su entorno.

El cine oriental estuvo representado por la cinta japonesa "Umoregi" de Koei Oguri, película en la que tres adolescentes que llevan una vida aburrida en un pueblo perdido en las montañas conseguirán transformar en realidad los desvaríos de su imaginación.

El cine español estuvo representado de forma especial por Isabel Coixet, que recibió de manos de Fernando Lara, Director General del Instituto de Cinematografía, el premio especial de reconocimiento a toda su trayectoria profesional.

HOMENAJES

Los homenajes de esta edición esyuvieron dedicados a Claire Denis y al independiente Todd Solondz, del que se estrenó su último largo, "Palindromes".

Claire Denis, con su cine visceral y controvertido, encaja perfectamente en el concepto de "autor" que defienden los responsables del festival de Gijón.
Considerada por muchos como una de las grandes directoras del cine europeo contemporáneo, Claire Denis ha desarrollado su carrera afrontando riesgos.
Sus películas reflejan a menudo el choque cultural entre sociedades opuestas, como puede verse en "Chocolat", o la más reciente "L'intrus", y en ellas critica con dureza nuestra supuesta sociedad del bienestar.

Con su humor corrosivo, Todd Solondz ("Bienvenidos a la casa de muñecas", "Happiness") es considerado como uno de los más ácidos críticos del "american way of life". En sus películas una serie de personajes marginales, afectados de todo tipo de vicios y taras, son retratados sin piedad.
En "Palindromes", nos ofrece una fábula sobre la inocencia. En ella asistimos al viaje iniciático de Aviva, una adolescente que quiere desesperadamente ser madre. Al igual que Buñuel en "Ese oscuro objeto del deseo", el personaje de Aviva es interpretado por siete actrices y un actor (metamorfosis del aspecto en función del estado mental).